El es Fernando, trabaja en una empresa de medios de publicidad en internet, acaba de regresar de un viaje por Nueva York, y está cansadísimo pero contento porque tuvo oportunidad de visitar la ciudad y hacer las cosas que quería aunque le hubiera gustado estar más tiempo para recorrerla toda. Aunque está cansado va a ir a una inauguración de una muestra escultórica en un museo. No tiene muchas ganas, llegó apenas ayer y la verdad no tiene antojo más que de dormir. Pero por alguna extraña razón irá a la misma".
Estos fueron mis dos comentarios a las pasadas entrevistas que tuve en días anteriores. Por que he de decir que después de casi 4 años de laborar en aquel H. Despacho, tuvieron a bien decirme : "Gracias pero ya no la requerimos para nada". En fin que después de tanto berrinche, lágrimas y risas (que horror parece novela de quinta) después de todo eso, por extraña razón del destino me sentí aliviada- no sé porque- porque NO IBA A TENER TRABAJO, y el dinero pues ese señor no nos dura para siempre, así que siguiendo máximas wildeanas y budistas, y todo lo ista que quieran (incluyendo el consumista) lo puse a circular, es decir, a gastar y pagar lo que tenía que pagar.
Tuve una que otra entrevista tampoco fue nada del otro mundo, pero lo que me llamaba la atención fue que en todas me pidieron que dibujara dos personas una de mi sexo otra del opuesto, y les contara una historia, y bien obediente así lo hice, ES OBVIO, que la persona de tu sexo eres tú en diferentes formas como quieres ser, como eres, etc. etc., y la del sexo opuesto, tus sueños o tal vez como quieres a tu pareja ¿?- ajá si claro si no era empresa de citas- así que me proyecte en "ambos dos" y los dibuje retebonito, y les conté las historias que cité anteriormente.
Lo divertido del asunto fue que la primera vez que lo escribí no se me ocurría, ya para la 3a ya estaba yo más que entrenada y hasta divertida porque quería que sus historias coincidieran. Y así lo hice, TAMARA, iba a la exposición escultórica de su amiga escultora, lo cual es cierto, tengo amigas artistas, que le vamos a hacer. Y pues Fernando es obvio que es una combinación entre el Imposible y físicamente tirando más a Mr. V, que también "curiosamente" iba a la misma exposición. Y al final solo quedaba entre que si se encontraban o no, como una especie de suspenso, pero hasta ahorita nadie me ha hablado para decirme si mínimo van a encontrarse o no.
Pero la promesa que me hice después de que encontrará trabajo O MI FINAL FELIZ en ese rubro, era que mínimo tanto Tamara como Fernando tenían que tener su FINAL FELIZ en su rubro (no el laboral porque a ellos les va superrequetebien... ¡bueno que es mi historia al final y que y que!). Así que en honor a mis acompañantes de citas laborales, terminaré su historia simple y sencillamente porque se lo merecen:
"Tamara llegó a la exposición muy entusiasmada, ya que se encontró a sus amigos, los cuales estaban igual de contentos al verla. Fernando por su lado iba con su amigo, vecino y compañero de trabajo, un francés muy asediado por muchas mujeres, iba con desgano pero se entretuvo al ver las esculturas, Unas esculturas muy originales hechas de origami, en papel, en barro, y en madera.
Después del discurso inicial y dar paso al recorrido de la exposición, Tamara y su grupo se acercaron a la mesa de bocadillos, mientras Fernando hacia lo mismo con su amigo francés. Al pedir los platos Tamara no pudo más que reírse al ver la cara de Fernando, los platos eran hechos de origami. -"Sugiero que lo guardes", dijo ella -"Te aseguro valdrán una fortuna"-.
Fernando la vió extrañado, estaba a punto de dar una mala cara pero se encontró con dos ojos grandes y una simpática sonrisa, no pudo más que reírse y preguntarle porque, a lo que ella le contestó que los platos eran obra de su amiga. Se vieron unos segundos, sólo unos segundos para darse cuenta de muchas cosas.
Siguieron platicando sobre la obra y sobre los distintos trabajos de los dos. Tamara presentó a su grupo de amigos.

La inauguración fue todo un éxito, y la amiga de Tamara fue la más aplaudida. Ya al retirarse Fernando se acercó a ella y se quedaron viendo mientras intercambiaban teléfonos, pero en cuanto Tamara se alejaba hacia la salida, Fernando la tomó de un brazo y le susurró algo al oído. Tamara sonrió y se despidió de sus amigos los cuales vieron a su amiga, la cineasta le dijo a la escultora: "¿otro éxito más?" Y sonrieron. Su amigo, el abogado budista, se acercó a Tamara y le dió un beso en la cabeza y le guiñó un ojo.

Al final, la velada si fue todo un éxito. Tanto que Tamara y Fernando siguen juntos asistiendo a cuanto evento, velada, funciones y cenas budistas pueden compartir".
Y bueno, he aquí que este tiene un final feliz, mientras el mío... pues todavía no lo sabemos, pero no veo porque no pueda terminar como Tamara y Fernando.

