A mis 40 y sin que eso suene a que ya estoy grande o vieja, creo que debo entender que hay algo llamado intuición y que tengo que hacerle caso. Pero en mi caso es como tener dos mini yo en mis hombros. La típica saboteadora, que me dice “no, estás loca de atar” y la entusiasta que grita “¡Haz caso!”.
No es que me sienta nada mal a mis 40, en realidad me siento bien, curiosamente muy bien y parece que opera el I STILL GOT IT!
Sin que pareciera extraño, contacté hace poco a un chico (ni tan chico pero si más chico que yo) que por desgracia no es tan desconocido (yo solita me entiendo). Y hemos platicado si no diario, si seguido. Vida, obra y milagros de cada uno de los dos.
Y no es por dármelas de miren ustedes para que vean que soy rechingona pero sentí que el siente algo más que amistad, pero tampoco el “¡AH, ella es el “el amog” de mi vida!”.
Vamos, va más allá de eso, como decimos en mi pueblo (que ni vivo en uno).
Ok, ¿Cuándo llegará ese hombre, amor de mi vida, que me encante y vuelva loquita y diga esa frase como en aquella película de no se quien es “¿Sabes nana con quien me gustaría bailar mi primer vals? Con un hombre que solo al abrazarme me sintiera pequeñita pequeñita…” (El día que dé con el autor y en donde dicen la frase, me sentiré feliz.)
A veces me entristece, a veces me desespera, a veces me exaspera.
Nuestro querido amigo americano, o Ciudadano Kane, ha demostrado su interés en ésta bloggera en el aspecto carnal disfrazado de amistad y café de las sirenas (trillado, cliché, obvio, pero ¡AH COMO NOS GUSTA!). Ese café de las sirenas nos tiene mucho que cobrar.
Por mí, que haya flirt, pláticas interesantes kinkys y lo que sea, pero antes que todo y lo principal, que haya honestidad, o tener los huevos- ahora que están recaros, el asunto de ponerle huevos a todo es de gran valor- para decir las cosas como son.
No me importa, o interesa enamorarme, mejor dicho no quiero, ¿A quien quiero hacer pendejo? Aquí mis dos Miniyos me dicen que no, pero que luego sí, que lo veré más seguido y luego se queda n pensando y la saboteadora dice que se enfriará por las enormes distancias que nos separan, porque, verán ustedes, yo vivo en mi Chilangolandia preciosa, y el en la ciudad donde todos quieren ser estrellas oséase LA y para colmo de los males de no se quién, se nos dirige a Buenos Aires, (pura ciudad cliché). Después de todo esto sigo insistiendo que mi vida debería ser dirigida por Woody Allen, bueno el pocas veces da finales tristes.
Esta parte del estar y no estar me entristece porque cuando a veces nuestros queridos hombres oséase sexo masculino consiguen lo que quieren pues dejan de hablarle a una y no digan que no es cierto a muchas nos ha pasado. Y eso es a mi edad, ya cansado, y absurdo.
No quiero que me hable diario, -ahora, es aquí cuando se debe escuchar un ¡Oh demasiado tarde ya lo hace!- tampoco quiero que me diga o nos digamos las cuestiones carnales a cada rato- Uh no pos ya estuvo, también tarde-.
Pero, un ¡HOLA! o una frase mood Cortázar a nadie nos cae mal en cualquier momento del día, que eso viene a estar mal también porque nos terminamos enamorando.
No quiero eso, como tampoco quiero el que bueno, ya te ví, ya cogí, ya dormí ya no me hallo aquí y no te pelo nunca en la vida. Pero incluso si pasa eso, también tengo que irme mentalizando a que puede pasar y que nunca más lo vuelva a ver o saber de él más que por las redes virtuales.
Del Imposible, pues, ¿Qué decir? el señor trae una linda novia, digamos operadamente guapísima ¿Rabia? Sí y mucha, ¿Tristeza infinita? No esa no tanto ya, la muina –simpática palabra que le aprendí a José Luis Cuevas- que traigo es que el Inon no me hable o moleste como antes, un “muérete, ¿Cómo estás?, que simpática, Snob ecléctica mamona, algo por el estilo que acostumbraba escribir para decirme: “Sí, todavía pienso en ti”.
Y aquí otra vez entra esas miniyos, que me dicen: “Claro que no, si te vigila, si sigue pensando en ti”. Y luego la saboteadora que me dice: “No, ni madres ni piensa en ti, se va a casar con ella y será feliz y tu adiós te olvido.
A ambos dos, Mr. V e Inon, les envié un mail deseándoles lo mejor para sus vidas futuras, el Inon, me contesto con un pitero y seco, si pitero y seco, Gracias, ¡GRACIAS! Poco le faltó decir vuelva pronto. Se despiden más amablemente en la tienda de la esquina de mi casa. Mr V, bueno fue un poco más abierto diciendo que estaba enfermo su papá igual su hija igual y que sorry por no haber contestado antes pero tuvo meses complicados, ¿Pues que? ¿Estuvo en algún conflicto bélico y no pudo ni decir hola? Tal vez se perdió en el Desierto de Sonora y no tenía señal, tal vez no tenía ganas, tal vez… debo de hacer un lado a los tal vez y dejarlos en un cajón y no sacarlos nunca más.
¿Y yo que hago? Yo, me hago pendeja por no decir nada más por que esas minis yos y sus pleitos dentro de mi cabeza a veces me hacen más mal que bien.
Así que hoy con un día soleado entrando por la ventana de mi oficina, un amigo americano que me dice buenos días desde LA, desde BA o desde mi Chilangolandia, que muero de ganas por ver, por besar e interpretar el capitulo 7 de Rayuela, que sabiendo ahora que tengo eso que nosotros decimos un no se qué que que se yo o como dicen los franceses allure, hoy viernes, disfruto segundo a segundo lo que me pasa, y que aunque no se que me depare el futuro, el día de hoy, no quiero saberlo.


