miércoles, diciembre 30, 2015

Buscando a Nemo o la Ansiedad convertida en Adolescencia II





¿Se acuerdan de aquella escena de la película "La Pasión de Cristo" cuando la Virgen María ve caer a J.C. con la cruz e inmediatamente recuerda cuando niño tuvo su primera caída?  Ahí fue cuando me di cuenta que pues era mamá y no importa si su hijo fuera J.C. o Pepe Pérez. Era su hijo y le dolía. Y así creo yo que a muchos nos preocupan los andares, ires y venires de nuestros vástagos.



Y no, no es que me quiera comparar con la Virgencita de Guadalu (¡JAJAJA! Obvio no), pero cuando uno es padre, madre o tutor, y ves que de pronto ya quiere ser autosuficiente, comerse el mundo y jugar a que todo lo sabe-aunque en realidad se darán cuenta con los años que nunca se llegará a saber de todo - terminamos rezando a la Virgencita, a Buda, Mahoma o el Oso Bimbo o implorando para tus adentros que lleguen con bien a cualquier lado. Y con cualquier lado me refiero ya sea a la escuela, de una fiesta o a tu casa, como a su edad adulta.




Siempre pedí que a mi hijo se le quitara el miedo a la obscuridad, o a estar solo. Ahora pido porque a mí se me quiten los miedos por lo que mi hijo pueda pasar en esta etapa, por el ser y pensar y resolver sus problemas; por educarlo dentro de los cánones en los que fui educada y que sepa distinguir lo bueno de lo malo según mis puntos de vista y que a veces el piensa con otros totalmente opuestos.


No es dejarlo solo. Eso jamás. Más tampoco es cuidar cada paso que dé por el miedo a que se caiga y que sus "raspones" no le produzcan heridas y que estas se lleguen a convertir en cicatrices que le duren toda la vida.



Por eso también me gusta Nemo. Por Crash y su estilo de vida y enseñanza todo fluido. Y por Dory, ya que en cierto momento de la película, Marlín llorando le dice a Dory que le prometió a su hijo que nada le pasaría y ella le responde que esa es una curiosa promesa ya que si le promete que nada le pasará es que realmente nada pasará con él. 

Y creo eso es lo peor que podría permitir que le pasara a mi hijo.

Como siempre mis recomendaciones de fin de año:
  •  Olvídense de los  recuentos de este año que acaba.  Si tienen propósitos cúmplanlos poco a poco, no quererlos hacer en enero ya que para febrero todo se les olvidará.
  •  Abrazar y besar a quienes quieran, pero sabiendo que si serán correspondidos, si les regresan cachetada es su bronca, si les regresan el beso abrazo o bonus extra, pues disfrútenlo.
  • Comprarse algo doblemente SUPERFICIAL, PORQUE PUEDEN PORQUE QUIEREN Y PORQUE SE LO MERECEN.
  • Festejar y tomar, más ya saben no engrosar la cuenta de accidentados o el "era tan bueno" y mucho menos pasar en el Torito en este fin de año
Por un excelente 2016.

Buscando a Nemo o la Ansiedad convertida en Adolescencia I

Memento de Nemo (así le dice el Dí)
Siempre me ha gustado la película Buscando a Nemo, y soy fan de Dory y de Crush.

Y me gusta por diversos motivos:

Porqué es divertida, porqué el dvd traía dos peceras donde podías tenerla en tu televisión por horas y horas (con el riesgo de arruinar tu dvd) y cuando vivía en mi pequeña casa de Támesis la usaba como lámpara para dormir.

Y porqué fue la primera película que vio mi retoño.No aguantó la obscuridad ni los primeros 10 minutos y salió despavorido junto con unos abuelos preocupados y un padre decepcionado y triste porque pensó que jamás le gustaría el cine.

Gracias a Dios no fue así.

Pasaron algunos años y a mi vástago le nació no solamente el amor por el cine. Le nació el amor por la lectura, por la crítica y por escribir. Creció pues.

Irónicamente su crecimiento, madurez y camino hacia el ser adulto a mi me está costando trabajo. Lo admito y no es que no me guste verlo crecer. Al contrario me alegra y soy su fan número uno. Más también soy de las primeras en preocuparme en lo que le sucede.

En mi caso mis preocupaciones pasaron del : "¿Qué juguete le compraré para Navidad/Reyes/Cumple/Día del niño? o ¡Tiene temperatura! o Es que le está saliendo su diente y le está doliendo" al "¿Dónde estás? ¿Por qué no contestas el teléfono? Tienes hasta cierta hora para llegar. Cuídate (física,mental y emocionalmente hablando)"

Del hablar si existe el coco o los robachicos o Santa o Los Reyes Magos, al existen cosas llamadas drogas, sexualidad (y  todo lo que la palabra implica) que los robachicos ya no nada más roban chicos.

Del llevarlo de la mano a la escuela y al cruzar las calles  y empezar a utilizar la frase de Marlin: "De mi aleta, de mi aleta"  a empezar a dejarlo ir solo a cualquier lado.

Y conforme van creciendo te das cuenta que también tenemos que crecer con ellos, saber de que hablan, porqué hablan de lo que hablan, si sus amigos piensan igual y que aunque no piensen igual o anden en "malos pasos" según nosotros, no permitir que eso los arrastre, que sepan que pueden contar contigo y al mismo tiempo saber y hacerles entender que tienen que empezar a resolver muchos problemas por su cuenta.

Cuando un bebé o un niño pequeño se siente mal, llora, o se expresa por algún medio para hacerte saber que se siente mal. En un adolescente es peor puesto que muchas veces no se expresa ni llorando, ni enojándose ni gritando. No se expresa. Punto.