martes, octubre 09, 2012

¿La Vida es sueño?

Otra vez me encontré soñando contigo, otra vez me descubrí que a escondidas, mientras dormía soñé contigo y ¿Sabes? Me enojé, me enojé muchísimo y me llamé la atención, Me dije que porque lo hacía. Que si me gusta sufrir, como si fuera motivador profesional me dije que no era justo para mí ni para mi otro yo.

Y es que me dió muchísimo coraje, digo, ¿A poco tú no harías lo mismo contigo si te sorprendes soñando con alguien que no está en tu vida física pero si en la onírica? 


Y no es que me diga aquello de que ¡Ay! Dicen los psicólogos es que el subconsciente traiciona y recuerdas o imaginas momentos y blablabla"


¿Y? Pero no, yo estoy segura que vienes a visitarme. Te dije una vez que no y no llegaste y llego él. Si él mismo del que siempre hablo, y me protegió pero me descuido tantito y regresas. De verdad no te entiendo si ya no participas en mi vida real, si no quieres estar en ella en ningúna forma, ¿Porqué estás presente en la onírica? ¿Y porqué son tan reales estos sueños?

II

¿Me quieres decir algo? ¿Porqué nunca me dijiste nada?
¿Porqué tengo que recordarte si tal vez tu ni lo estés haciendo ahora. NO mereces que te recuerde,  no lo mereces puesto que no has hecho nada para buscarme, y no voy a ser yo la que lo haga. Eres tan frío y distante. Si quieres algo aquí estoy. En la real, en la de carne y hueso, en la onírica no puedes entrar.

III

Otra vez soñe con MR. V, soñé que lo buscaba (bueno en realidad iba a su casa a espiarlo) y se daba cuenta porque me veía desde su ventana y estaba con alguien de cabello corto estilo bob, así como yo de espaldas -vaya me acabo de dar cuenta que era yo pero no era yo -¡Que complicados son los sueños señor Freud usted tiene la culpa por andar de metiche en los sueños de los demás e interpretarlos como usted quiere, le pasaré la cuenta del terapeuta que seguro se volverá a morir si la ve).

Total lo veía sin querer ser vista pero me ve y pies para que los quiero me echo a correr pero me persigue, bueno y su fulana yo que estaba allá o sea la dejo plantada. Pobre mujer onírica yo que ella me hubiera largado, o mejor me hubiera puesto a ver la tele, o tal vez hurgar, a ver sería una yo hurgando en un lugar onírico mientras mi yo que sueña es perseguida por Mr. V onírico que dejo a mi yo sin ser yo. OK si necesito terapia. Bueno, seguiamos en la persecución, y me crucé la calle hacia unos departamentos que una vez vi porque pensaba cambiarme por ahí- aclaro que era antes, mucho antes que supiera que el vivia por ahí- que bueno que no me cambié hubiera sido bastante desagradable el asunto- pero, regresando a mi persecución, el me alcanzaba y yo me metía a un departamento donde vivian unas chicas azafatas, muy lindas y amables por cierto, y les contaba mi pena, y se apiadaban de mi y me dejaban entrar (que amables son a veces mis personajes oníricos) y entonces el tocaba la puerta y ellas le preguntaban el típico ¿Sí, diga? Y el preguntaba por mí, y bueno decia que yo estaba ahí y ellas no no no, y entonces el muy inteligentioso sacaba su celular y me marcaba y obvio si claro mi celular sonaba y me preguntaba una chica si ese era el viendo mi teléfono, y cosa rara yo que nunca me acuerdo de su teléfono, veo la pantalla y vi claramente su número y le contesté a ella que si que era él.

Segundos después, desperté era la alarma insistente que me decía que no era Mr. V que era el celular que ya me tenía que levantar.

Ahora ya me acuerdo de sus dos últimos números de teléfono cosa que no me hace feliz.

NOTA MENTAL: La próxima vez apaga tu celular en el sueño. O déjate atrapar, tal vez tenga algo importante que decir. O hacer.

Feliz 1er Centenario


Hace 100 años que naciste.Hace 18 que ya no estás.

De ti escuché muchas historias y viví muchos recuerdos: Escuché que te fugaste cuando eras todavía un niño, aunque antes a esa edad- que irónicamente cumplirá mi hijo este año- ya debías ser un varoncito hecho y derecho, que viajaste a E.U. y que ganaste un concurso de baile.
Que te robaste a mi abuela, mujer enamorada de ti hasta la médula y hasta la muerte, que estudiaste leyes y por un exámen que no venía al caso, no pudiste ser abogado.
Recuerdo y viví que amaste a tu sindicato,a tus compañeros, grilleros igual que tú de corazón,que eras buen conversador sobre todo de historia y política, admirador de Vasconcelos, apasionado de la tauromaquia - ¿Que pensarás ahora que todos somos antitaurinos? Que eras amante del cigarro, la guitarra y la lectura.
Amaba escuchar tus conversaciones, tus conflictos con mi madre a quien llamarabas Contreras. Recuerdo tu charola plateada donde desayunabas, donde tomabas tu polla, almorzabas huevo tibio y cenabas frijoles charros. Recuerdo tu camisa morada. 
Recuerdo que aún pequeña- y que ese recuerdo está muy presente en mí- me cargabas para llevarme a dormir, así como el que nos cubrieras del sol con tu pañuelo anudado a nuestra cabeza.
Recuerdo las veces en que nos ayudabas a declamar en la escuela y te enojabas porque no entonábamos o pronunciábamos bien las palabras. Gracias a ti amo la lectura y el escribir. También recuerdo la vez en que enseñaste a Alejandro, tu benjamín, a declamar esa cursi poesía "El Brindis del Bohemio", mientras la repetías una y otra vez en ese disco de 45 revoluciones.
Recuerdo que rezabas al Cristo de cristal checoslovaco todas las noches y también que nos escondías libros "prohibidos" como los de Henry Miller y Rayuela de Cortázar, recuerdo tu Confabulario de  Juan José Arreola y tu Ulises Criollo de Vasconcelos.
Recuerdo tu vocho rojo; compañero y cómplice de todos nuestros viajes a Puebla y a Africam; a las Artesanías de Buenavista a comprar jorongos y guayaberas y a comer esos ricos tacos de mole verde que tanto te gustaban; a Chiconcuac a comprar sweateres para el invierno; a Coyoacán a tomar nieves de "La Reina de Coyoacán", mientras tu disfrutabas tu helado de zapote y yo de chocolate.
Recuerdo que veías un programa sabatino mientras desayunabas con tu charola plateada. Recuerdo que al dejar aquel cómplice rojo en su pensión, nos traías chocolates Presidente y Vaquita, que podíamos devorar con gusto.
Recuerdo cuando se iba la luz, y nos hacías figuras con la luz de tu cigarro ya no sentíamos miedo. Ese mismo miedo que tuvimos en el temblor del '85 ¿Te acuerdas? Mientras todo estaba a oscuras tu encendiste tu radio de pilas, en la estación El Fonógrafo, encendiste un cigarro y nos hiciste figuras de luz con él, acomodamos los colchones al lado de tu cama y aunque grandes algunos ya, todos dormimos juntos y ya no sentimos miedo.
Recuerdo tantas cosas que , serían muchas y muchas páginas llenas de ellos.
Recuerdo también esa llamada, para decirme que te estabas yendo, y que lo único que querías era tu último cigarro y una paleta de limón, ¿Cómo negartelo, si nos habías dado todo? Y mientras todos nos despedíamos diciendote que no te preocuparas, que cuidaríamos de tu Yolanda, tu ya estabas listo para irte y me regresó el miedo,  ese miedo que tuve cuando al llegar a casa después de tu despedida vimos ese sillón vacio sin tu gato al lado, aquel gato blanco que aceptaste a regañadientes con todo y su familia, y que eran los únicos que podían jugar en tu cama.
¿Quién le cantaría a Bonita, aquella canción :"Que bonita perra que sabe bailar"?¿Quién  haría bromas con moscas y heces de plástico?¿Quién tomaría polla o agua con azúcar y comería huevo  tibio a mediodía?¿Quién diría "Ay Mojo Mama" al bostezar?¿Quién escucharía a Antonio Bribiesca, Jorge Negrete, Carlos Gardel?¿Quién cantaría Canción Mixteca,Negra Consentida, o Quiero Ver? ¿Quién nos diría Morena era la Virgen?¿Quién escucharía El Fonógrafo y nos haría lucecitas 
con el cigarro cuando se fuera la luz?

Pasaron los años, pero no tu recuerdo, ¿Y sabes porqué?
Porque vives en mí.
Porque estás en las manos de mi hijo.
Porque estás en las canciones que mi hermana le canta a Jose María.
Porque estás en las pláticas de mi madre.
Porque estás en el nombre de mi hermano.
Porque estás en la guitarra de mi hermano.
Porque estás en nuestro amor y pasión por la lectura, y las grillas (no podemos negarlo).
Porque vives en los ojos de mi familia, porque llevamos tu apellido y tu sangre.

Feliz 1er Centenario Dn. Humberto.