Otra vez me encontré soñando contigo, otra vez me descubrí que a escondidas, mientras dormía soñé contigo y ¿Sabes? Me enojé, me enojé muchísimo y me llamé la atención, Me dije que porque lo hacía. Que si me gusta sufrir, como si fuera motivador profesional me dije que no era justo para mí ni para mi otro yo.
Y es que me dió muchísimo coraje, digo, ¿A poco tú no harías lo mismo contigo si te sorprendes soñando con alguien que no está en tu vida física pero si en la onírica?
Y no es que me diga aquello de que ¡Ay! Dicen los psicólogos es que el subconsciente traiciona y recuerdas o imaginas momentos y blablabla"
¿Y? Pero no, yo estoy segura que vienes a visitarme. Te dije una vez que no y no llegaste y llego él. Si él mismo del que siempre hablo, y me protegió pero me descuido tantito y regresas. De verdad no te entiendo si ya no participas en mi vida real, si no quieres estar en ella en ningúna forma, ¿Porqué estás presente en la onírica? ¿Y porqué son tan reales estos sueños?
¿Me quieres decir algo? ¿Porqué nunca me dijiste nada?
¿Porqué tengo que recordarte si tal vez tu ni lo estés haciendo ahora. NO mereces que te recuerde, no lo mereces puesto que no has hecho nada para buscarme, y no voy a ser yo la que lo haga. Eres tan frío y distante. Si quieres algo aquí estoy. En la real, en la de carne y hueso, en la onírica no puedes entrar.
III
Otra vez soñe con MR. V, soñé que lo buscaba (bueno en realidad iba a su casa a espiarlo) y se daba cuenta porque me veía desde su ventana y estaba con alguien de cabello corto estilo bob, así como yo de espaldas -vaya me acabo de dar cuenta que era yo pero no era yo -¡Que complicados son los sueños señor Freud usted tiene la culpa por andar de metiche en los sueños de los demás e interpretarlos como usted quiere, le pasaré la cuenta del terapeuta que seguro se volverá a morir si la ve).
Total lo veía sin querer ser vista pero me ve y pies para que los quiero me echo a correr pero me persigue, bueno y su fulana yo que estaba allá o sea la dejo plantada. Pobre mujer onírica yo que ella me hubiera largado, o mejor me hubiera puesto a ver la tele, o tal vez hurgar, a ver sería una yo hurgando en un lugar onírico mientras mi yo que sueña es perseguida por Mr. V onírico que dejo a mi yo sin ser yo. OK si necesito terapia. Bueno, seguiamos en la persecución, y me crucé la calle hacia unos departamentos que una vez vi porque pensaba cambiarme por ahí- aclaro que era antes, mucho antes que supiera que el vivia por ahí- que bueno que no me cambié hubiera sido bastante desagradable el asunto- pero, regresando a mi persecución, el me alcanzaba y yo me metía a un departamento donde vivian unas chicas azafatas, muy lindas y amables por cierto, y les contaba mi pena, y se apiadaban de mi y me dejaban entrar (que amables son a veces mis personajes oníricos) y entonces el tocaba la puerta y ellas le preguntaban el típico ¿Sí, diga? Y el preguntaba por mí, y bueno decia que yo estaba ahí y ellas no no no, y entonces el muy inteligentioso sacaba su celular y me marcaba y obvio si claro mi celular sonaba y me preguntaba una chica si ese era el viendo mi teléfono, y cosa rara yo que nunca me acuerdo de su teléfono, veo la pantalla y vi claramente su número y le contesté a ella que si que era él.
Segundos después, desperté era la alarma insistente que me decía que no era Mr. V que era el celular que ya me tenía que levantar.
Ahora ya me acuerdo de sus dos últimos números de teléfono cosa que no me hace feliz.
NOTA MENTAL: La próxima vez apaga tu celular en el sueño. O déjate atrapar, tal vez tenga algo importante que decir. O hacer.



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