Hace 100 años que naciste.Hace 18 que ya no estás.
De ti escuché muchas historias y viví muchos recuerdos: Escuché que te fugaste cuando eras todavía un niño, aunque antes a esa edad- que irónicamente cumplirá mi hijo este año- ya debías ser un varoncito hecho y derecho, que viajaste a E.U. y que ganaste un concurso de baile.
Que te robaste a mi abuela, mujer enamorada de ti hasta la médula y hasta la muerte, que estudiaste leyes y por un exámen que no venía al caso, no pudiste ser abogado.
Recuerdo y viví que amaste a tu sindicato,a tus compañeros, grilleros igual que tú de corazón,que eras buen conversador sobre todo de historia y política, admirador de Vasconcelos, apasionado de la tauromaquia - ¿Que pensarás ahora que todos somos antitaurinos? Que eras amante del cigarro, la guitarra y la lectura.
Amaba escuchar tus conversaciones, tus conflictos con mi madre a quien llamarabas Contreras. Recuerdo tu charola plateada donde desayunabas, donde tomabas tu polla, almorzabas huevo tibio y cenabas frijoles charros. Recuerdo tu camisa morada.
Recuerdo que aún pequeña- y que ese recuerdo está muy presente en mí- me cargabas para llevarme a dormir, así como el que nos cubrieras del sol con tu pañuelo anudado a nuestra cabeza.
Recuerdo las veces en que nos ayudabas a declamar en la escuela y te enojabas porque no entonábamos o pronunciábamos bien las palabras. Gracias a ti amo la lectura y el escribir. También recuerdo la vez en que enseñaste a Alejandro, tu benjamín, a declamar esa cursi poesía "El Brindis del Bohemio", mientras la repetías una y otra vez en ese disco de 45 revoluciones.
Recuerdo que rezabas al Cristo de cristal checoslovaco todas las noches y también que nos escondías libros "prohibidos" como los de Henry Miller y Rayuela de Cortázar, recuerdo tu Confabulario de Juan José Arreola y tu Ulises Criollo de Vasconcelos.
Recuerdo tu vocho rojo; compañero y cómplice de todos nuestros viajes a Puebla y a Africam; a las Artesanías de Buenavista a comprar jorongos y guayaberas y a comer esos ricos tacos de mole verde que tanto te gustaban; a Chiconcuac a comprar sweateres para el invierno; a Coyoacán a tomar nieves de "La Reina de Coyoacán", mientras tu disfrutabas tu helado de zapote y yo de chocolate.
Recuerdo que veías un programa sabatino mientras desayunabas con tu charola plateada. Recuerdo que al dejar aquel cómplice rojo en su pensión, nos traías chocolates Presidente y Vaquita, que podíamos devorar con gusto.
Recuerdo cuando se iba la luz, y nos hacías figuras con la luz de tu cigarro ya no sentíamos miedo. Ese mismo miedo que tuvimos en el temblor del '85 ¿Te acuerdas? Mientras todo estaba a oscuras tu encendiste tu radio de pilas, en la estación El Fonógrafo, encendiste un cigarro y nos hiciste figuras de luz con él, acomodamos los colchones al lado de tu cama y aunque grandes algunos ya, todos dormimos juntos y ya no sentimos miedo.
Recuerdo tantas cosas que , serían muchas y muchas páginas llenas de ellos.
Recuerdo también esa llamada, para decirme que te estabas yendo, y que lo único que querías era tu último cigarro y una paleta de limón, ¿Cómo negartelo, si nos habías dado todo? Y mientras todos nos despedíamos diciendote que no te preocuparas, que cuidaríamos de tu Yolanda, tu ya estabas listo para irte y me regresó el miedo, ese miedo que tuve cuando al llegar a casa después de tu despedida vimos ese sillón vacio sin tu gato al lado, aquel gato blanco que aceptaste a regañadientes con todo y su familia, y que eran los únicos que podían jugar en tu cama.
¿Quién le cantaría a Bonita, aquella canción :"Que bonita perra que sabe bailar"?¿Quién haría bromas con moscas y heces de plástico?¿Quién tomaría polla o agua con azúcar y comería huevo tibio a mediodía?¿Quién diría "Ay Mojo Mama" al bostezar?¿Quién escucharía a Antonio Bribiesca, Jorge Negrete, Carlos Gardel?¿Quién cantaría Canción Mixteca,Negra Consentida, o Quiero Ver? ¿Quién nos diría Morena era la Virgen?¿Quién escucharía El Fonógrafo y nos haría lucecitas
con el cigarro cuando se fuera la luz?
Pasaron los años, pero no tu recuerdo, ¿Y sabes porqué?
Porque vives en mí.
Porque estás en las manos de mi hijo.
Porque estás en las canciones que mi hermana le canta a Jose María.
Porque estás en las pláticas de mi madre.
Porque estás en el nombre de mi hermano.
Porque estás en la guitarra de mi hermano.
Porque estás en nuestro amor y pasión por la lectura, y las grillas (no podemos negarlo).
Porque vives en los ojos de mi familia, porque llevamos tu apellido y tu sangre.
Feliz 1er Centenario Dn. Humberto.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario