De por si las deudas económicas, las de pesos y centavos, a veces nos quitan el sueño ¿Todavía queremos endilgarnos las de nuestro own personal store u OPS para que se lea mamón.
Porque esas deudas son más cabronas, esas que te quitan sueño vida y sentimientos.
¿En realidad queremos eso?
Porque si, suponiendo que llegamos al acuerdo con el mero mero,
(nombren a quien quieran) de que lo pagamos al final, en el último piso, en el departamento de facturación, que lo carguen a nuestra cuenta total tenemos crédito abierto...¿A poco creemos que nos van a refinanciar o perdonar deudas o hacer descuentos nomás por nuestra linda carita? ¿O que de verdad nos perdonarán tal o cual deuda?
¿De verdad estamos dispuesto a pagar el precio de tal o cual producto, aunque sabremos que el costo será altísimo?
¿Preferimos pagarlo al final?
Digamos que puse todo este debraye porque iba corriendo por mi OPS cuando de repente se me cruzó un producto que a mi me convenía, era muy bueno, como cuando vas a una tienda y hay un vestido que te dice "Ven, soy para ti, soy perfecto". Pues bueno, si me detuvé un tiempo a verlo, a curiosearlo, y si me gustó, lo probé y perfecto, y estaba a mi alcance...según yo.
Resulta que al casi dármelo me dieron la lista de condiciones y lo que incluía... la estudié y empecé con si, perfecto, no me molesta, súper bien, no importa, ah...nop este no...El producto traía algo incluído que a mi en lo personal no me interesa guardar ni tener, y aunque de verdad todo lo demás estaba que ni pintado, tuve que dejarlo con una enorme mueca en la boca. Hice el peor gesto que pude haber hecho y dejé dicho producto en su lugar.
A veces paso por ese pasillo para ver si dicho producto está en oferta o hay algún otro igual que no traiga el kit completo. Y no, todavía no ¿Me desilusiono? Sí un poco, pero bueno son los pequeños percances que tiene este enorme almacén llamado vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario