lunes, octubre 27, 2014

Una confesión o ¿Para qué? IV

En total y en resumidas cuentas que después de casi 4 meses sin trabajo, de estar haciendo de nana, manualidades, de pasea perros de entrevistas pensando si debo temer a Dios o no, resumo lo siguiente:

¿Me desesperé? Si, bastante como hacía mucho no me pasaba.

¿Me sigo preguntando el que pasará después? Todavía lo hago, soy humana al final del día y la cuestión budista o filosófica del vive el hoy aunque la aplico me cuesta mucho trabajo y seguirá costándolo.

¿Encontré el para qué? Pues digamos que poco a poco sigue apareciendo la respuesta,como  a cuenta gotas, pero se sigue dando. Como la mata de aquel famoso refrán (que no se donde está pero me imagino que está solita feliz, en un monte y sopla el viento y ella se mueve de un lado a otro y ... ya me debraye).

Lo que si estoy más que segura, y aconsejo al máximo es:

No, no puedo dejar esto.
1) Aunque la vida es más que cuestiones materiales y eso está implicito desde el momento en que abrimos los ojos - o más bien eso creo yo- No está de más recordarnos a diario esos pequeños detalles; sí el típico detente y huele las flores aunque claro, aquí en esta ciudad pues como que no aplica mucho a menos que estés en un mercado, en la feria de las flores o en una floristeria y te tilden de loco, pero siempre está el que disfrutes más el postre, disfrutar más a la familia, a tus mascotas, tu tiempo de ocio (el que sea) tu tiempo de trabajo (el que sea), la música que escuchas, los libros que lees lo que escribes lo que ves, y un largo etcétera.


2) Disfruten su hora de comida, es en serio, aunque sea una comida en un súper restaurante lujoso, unos tacos o una hamburguesa de comida rápida, disfrútenla, porque en serio eso de que te comas cosas a la prisa si le hace daño a tu cuerpo (y a veces no hay baños cerca).

¿Cómo no amar esto, o deshacerme de esto caramba?
Mi desmadre en el trabajo,  al día de hoy
3)AMEN, sus cosas materiales, sí como leyeron, amen sus cosas materiales, porque aunque haya gente que diga que no es lo más importante; esa gente al final del día también tienen cosas materiales y no creo que se deshagan de ellas con mucha más facilidad que uno, y puedo jurarles que ellos también aman sus cosas materiales. Porque nos costó trabajo obtenerlas y porque no hay nada mejor que nos recuerde al famoso PRESENTE O VIVIR EL HOY que todas las cosas materiales que poseemos en este momento. Y aunque nos las regalaron, también nos recuerda que eso tiene una historia, un antecedente del porque o para que están en este preciso momento de nuestras vidas.

NOTA: Para cuando termino esto al día de hoy gracias a Dios- o el oso Bimbo o Buda o el Mesías de su preferencia- tengo dos meses en el ambiente laboral,  que sigo en el mundo de estos queridos señores llamados abogados, y que  si ha servido el ¿Para qué? y  el seguir confesándome mediante esta vía.

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