¿Se acuerdan de aquella escena de la película "La Pasión de Cristo" cuando la Virgen María ve caer a J.C. con la cruz e inmediatamente recuerda cuando niño tuvo su primera caída? Ahí fue cuando me di cuenta que pues era mamá y no importa si su hijo fuera J.C. o Pepe Pérez. Era su hijo y le dolía. Y así creo yo que a muchos nos preocupan los andares, ires y venires de nuestros vástagos.
Y no, no es que me quiera comparar con la Virgencita de Guadalu (¡JAJAJA! Obvio no), pero cuando uno es padre, madre o tutor, y ves que de pronto ya quiere ser autosuficiente, comerse el mundo y jugar a que todo lo sabe-aunque en realidad se darán cuenta con los años que nunca se llegará a saber de todo - terminamos rezando a la Virgencita, a Buda, Mahoma o el Oso Bimbo o implorando para tus adentros que lleguen con bien a cualquier lado. Y con cualquier lado me refiero ya sea a la escuela, de una fiesta o a tu casa, como a su edad adulta.

Siempre pedí que a mi hijo se le quitara el miedo a la obscuridad, o a estar solo. Ahora pido porque a mí se me quiten los miedos por lo que mi hijo pueda pasar en esta etapa, por el ser y pensar y resolver sus problemas; por educarlo dentro de los cánones en los que fui educada y que sepa distinguir lo bueno de lo malo según mis puntos de vista y que a veces el piensa con otros totalmente opuestos.
No es dejarlo solo. Eso jamás. Más tampoco es cuidar cada paso que dé por el miedo a que se caiga y que sus "raspones" no le produzcan heridas y que estas se lleguen a convertir en cicatrices que le duren toda la vida.
Por eso también me gusta Nemo. Por Crash y su estilo de vida y enseñanza todo fluido. Y por Dory, ya que en cierto momento de la película, Marlín llorando le dice a Dory que le prometió a su hijo que nada le pasaría y ella le responde que esa es una curiosa promesa ya que si le promete que nada le pasará es que realmente nada pasará con él.
Y creo eso es lo peor que podría permitir que le pasara a mi hijo.
Como siempre mis recomendaciones de fin de año:
- Olvídense de los recuentos de este año que acaba. Si tienen propósitos cúmplanlos poco a poco, no quererlos hacer en enero ya que para febrero todo se les olvidará.
- Abrazar y besar a quienes quieran, pero sabiendo que si serán correspondidos, si les regresan cachetada es su bronca, si les regresan el beso abrazo o bonus extra, pues disfrútenlo.
- Comprarse algo doblemente SUPERFICIAL, PORQUE PUEDEN PORQUE QUIEREN Y PORQUE SE LO MERECEN.
- Festejar y tomar, más ya saben no engrosar la cuenta de accidentados o el "era tan bueno" y mucho menos pasar en el Torito en este fin de año
Por un excelente 2016.

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