Tampoco se trata de que voy a presumir o contar los hombres, pocos o muchos, que he tenido en mi vida. Y no es porque me sienta que he tenido muchos, realmente en comparación con otras mujeres no han sido muchos, pero los pocos que han sido han valido realmente la pena.
Reitero que siempre me he considerado muy pasional, y me llamaba la atención leer la vida de mis escritores, pintores, músicos, personajes de la historia, actores, incluso más que sus obras en sí.

¿Porqué? Soy de las que piensan que gracias a su estilo de vida, crearon y/o realizaron las hazañas que los llevaron a ser lo grandes que son hoy (¡Uy que profunda, me acabo de encontrar con el hilo negro de la vida!).
Tal vez porque mi padre, mi abuelo y mis tíos amaban la foto, la lectura, el cine y la historia. Tal vez porque mi madre siempre me dijo no sólo habíamos nacido para tener hijos y casarnos. Tal vez porque se me quedó grabado aquel capítulo en que yo a mis ocho ¡OCHO AÑOS! le dije a mi abuelo que yo jamás iba a casarme, que si viviría con alguien, pero nunca diría si en una iglesia por quedar bien ante la sociedad. Y que si lo hacía era porque iba a estar enamorada de ese alguien. Jamás por compromiso o por la fiesta. Es justo decir la cara de espanto que puso mi abuelo y el "ligero" regaño que le tocó a mi madre, quien, cortesmente le recordó que el tampoco se había casado con su madre por la iglesia, ya que su historia fue bastante novelesca, el primer matrimonio por obligación, el segundo por amor (y no bien visto por la sociedad en aquel entonces). Así que toda su descendencia provenía de 2 matrimonios los cuales también habían sido protagonistas de "trágicas" historias de amor. Tal vez porque tengo que seguir la tradición.
Tal vez, por eso tal vez, cuando tuve una "relación seria", ésta sólo duró 6 meses y el resto en un ir y venir durante dos años. Fue amor caguengue, como lo era yo y como lo era él y que aunque jugábamos a ser bien maduros, y ya teníamos según nosotros nuestra vida resuelta, en realidad eramos un par de idiotas. Me gustaba su piel blanca y pecosa, me gustaba como hablaba y con él tuve lo que le llaman en términos amorosos mi primera vez. Y luego muchas más mucho mejor que la primera vez. Recuerdo que amaba a Belinda Carlisle y le gustaba Franz Kafka. Extraña combinación. Fue a partir de ahí que empecé a observar el tipo de cosas que les gustaba a mis parejas y hacer obsequios exactos en el momento preciso.
No prosperó, pero fuimos amigos hasta que le perdí la pista. Con el tiempo conocí y me hice novia de alguien que formaba parte del grupo de amigos en el que estábamos. Si alguien me hubiera dicho que repetiría lo mismo o que se aumentaba al cuadrado, le hubiera hecho caso y me hubiera ahorrado o librado de algunos momentos medio amargos y dramáticos. Pero como dicen el hubiera no existe.
Con este chico duré 4 años. Su madre que por respeto a que ya no está no digo nada, me odiaba. Pensaba que solo lo utilizaría para no se que extraños fines, porque ni era rico y no era para llegar al hermano galán y que cambiaba mujeres más que de calcetines.
Realmente nunca he sabido porque anduve con él. Y porque tanto tiempo. No teníamos, tenemos, nada en común.El siempre tuvo el síndrome Pepe el Toro, pobre pero honrado, y siempre me decía que yo era la de lana.Nada más falso.
No le gustaba el cine que yo veía, la música que escuchaba, no le gustaba ir a museos, odiaba leer, y amaba los toros, bueno en ese tiempo a mi me gustaban pero más que nada por que mi abuelo era fan empedernido. A la fecha le sigue gustando la música grupera, ama a Moderatto y al América...¿En serio, porque anduve con él?
Yo sabía de antemano que jamás íbamos a casarnos. O estaba apendejada o realmente enamorada. Se que hoy en día sigue comportándose como si tuviera 20. Con el tiempo me lo encontré en la red social del chico universitario -que-se-hizo millonario-engañando-a-sus cuates. Hemos platicado mucho y de hecho hasta me pidió perdón por como se comportó conmigo la última vez porque no tuvo los pantalones (por no decir huevos, están caros y no lo merece) para decirme que ya no me quería y que mejor se casaba con la futura madre de sus hijos. Literal se casó con ella pero duró poco. Tuvo dos hijos y no es que mis ojos grandes sea perfecto pero doy gracias a Big D el hecho de que no tuve un hijo con él porque sus gustos musicales darían mucho que desear y aparte EzkrivIriiiiA Azi (nada más de ver esto se me enchina la piel).

Si le agradezco que cuando hemos hablado me platica cosas que me hacen ver como soy y no se va con tanteos, el me ha recomendado una y otra vez que viva la vida y sea abierta.
En las cuestiones carnales, era cachondo pero vamos no tengo un recuerdo memorable. O bueno si , recuerdo que una vez dijo que le gustaba mi piel porque era suave y blanca, así como las pecas de mis hombros, mis ojos y mi boca.
Después de tan doloroso episodio, para mitigar mi dolor (tengo que hacerle al drama si no, no cuenta) me inscribí a cursos de cine pensando que algún día con esos vagos conocimientos conocería a algún importante productor o haría una película que me llevara que digo a los Oscars; a Cannes, a la Berlinale, a Venecia y de paso a San Sebastián nomás por terminar el viaje en Europa. Aprendí movimientos de cámara, nuevos directores, aprendí a ver muy buen cine y no catalogarlo como otrora videoclub llamado VideoCentro.
Fue precisamente en uno de esos cursos que conocí a mi en ese entonces alma gemela. Mi ex, Mr. Hartley.
Estudiaba la Universidad y preparaba su tésis basada en el cine de Peter Greenaway que en ese tiempo, el señor era lo "mátsimo" en el medio-Peter Greenaway, no mi ex-.Era, es, mamón, ególatra, paranóico y depresivo- mi ex... y Peter Greenaway también- así, como personaje de película de Woody Allen -mi ex, Greenaway no creo que salga jamás en una de Allen-. Iba y sigue yendo al psicólogo y siempre dice que él es Harry de Deconstructing Harry. Lo peor es que cuando vi la película por poco y la que le sigue en el psicólogo soy yo porque si era cierto. Que no tiene de malo ir al psicólogo, pero es terrible ver que tu pareja se compare con un personaje cuya vida es bastante complicada.
![]() |
| De mi autoría, la frase por Greenaway |
No escribo más de él porque le escribí cuentos, cartas, mails, notas, escribí en sus libros y en su cuerpo y él hizo lo mismo. Me tomó fotos y le tomé fotos, viajábamos y cenábamos fuera muy seguido.
Gracias a él conocí lugares, nombres,películas, personajes, me alentó a escribir, a tomar fotos. Fuimos a cuanta muestra y ciclos de cine extraño pudiera haber. Realizamos dos cortometrajes. Gracias a él tengo a mis ojos grandes.
¿Qué pasó que no duramos? Si eramos lo que muchos dicen la pareja perfecta. Hasta amamos a los gatos. Una de sus amigas nos decía que eramos versión mexicana condechi de aquella serie llamada Mad About You. Y no es por presumir, pero si lo éramos.
¿Entonces? Pues nada, todo era perfecto por un pequeño detalle: Que él está enamorado del amor más que de alguien en particular. Y que a pesar de lo que vivimos nunca fui el tipo de mujer que le gustaba. Absurdo, pero así es. Viví muchas cosas, buenas y malas, y realmente siempre he pedido que sea feliz, porque lo merece. Y son tantos recuerdos que no terminaría de escribir, si era bueno (no tengo que ser más obvia) pero de todo lo que vivimos tengo un recuerdo muy presente de que en una madrugada, medios dormidos los dos, nos volteamos nos vimos y nos besamos apasionadamente, sin hacer nada más y después nos abrazamos.
Si hoy se me pregunta si fue el amor de mi vida, en ese tiempo pues sí, pero otra vez ese sentimiento raro que vive en mi y que le llaman intuición me decía que no sería para toda mi vida.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario